viernes, 12 de diciembre de 2014

“Estoy convencida de que un día habrá una presidenta del Govern de les Illes Balears”

Maria Salom / Presidenta del Consell de Mallorca   


¿Cuál es el balance de gestión en 2014, especialmente en relación a Calvià y Andratx?
Cuando empezó la legislatura y asumimos la gran responsabilidad de gestionar una institución como el Consell de Mallorca, nuestro primer objetivo fue sanear las cuentas de la institución y clarificar el marco de sus competencias, que en buena medida se hallaban duplicadas y sobredimensionadas. Pretendíamos construir un nuevo Consell, libre de las aspiraciones de anteriores épocas en las que la principal finalidad era competir con el Govern por ejercer cuantas más competencias mejor, aunque estas se solaparan y se duplicaran. Queríamos dar forma a un Consell más adaptado a las necesidades auténticas de los mallorquines, más austero, mejor dimensionado.
Este nuevo enfoque resultaba, además, especialmente imprescindible en unos años caracterizados por la crisis económica, que ha afectado de forma seria a las posibilidades presupuestarias de las instituciones. Pienso que la meta se ha logrado en su mayor parte. El nuevo gobierno del Consell heredará una administración insular descargada de compromisos económicos que no podía cumplir, con un presupuesto realista que, por primera vez en mucho tiempo, se ha aprobado antes de finalice el año, y con una hoja de ruta en la que las demandas de los ayuntamientos son una de las prioridades más importantes. De hecho, esta es una institución claramente municipalista, y esto vale para Calvià y Andratx, como para cualquier otro ayuntamiento de Mallorca.
Como es lógico, los consistorios más pequeños, con menos recursos, reclaman en mayor medida nuestra atención, pero ello no significa que no hayamos mantenido una relación de estrecha colaboración también con los ayuntamientos de Calvià y Andratx. Este último municipio forma parte, además, de la Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad en 2011, pocos días después de materializarse el cambio de gobierno en el Consell. Desde entonces hemos tratado de potenciar tanto como ha sido posible la imagen cultural, medio ambiental y turística de la Serra, y, en este sentido, también de Andratx y del resto de territorios de esta zona privilegiada de Mallorca. Desgraciadamente, no siempre han sido las buenas noticias las que nos han obligado a girar la vista hacia Andratx.
Todos recordamos con dolor y consternación el grave incendio que asoló el municipio y otras áreas de la Serra de Tramuntana en el verano de 2012. Fueron momentos de gran preocupación y dramatismo, en los que el Consell y el resto de instituciones aportamos todos nuestros recursos para paliar los efectos devastadores del fuego. En este sentido, quiero elogiar desde aquí el ejemplo de compromiso y profesionalidad que ofrecieron los bomberos del Consell, en coordinación con el resto de fuerzas operativas.


Critican que a usted le preocupa más cuadrar las cuentas que las necesidades humanas y sociales de los mallorquines...
Respeto, como no podría ser de otra manera, cualquier tipo de crítica o de reproche que se realice en torno a la gestión de la institución que presido. Sin embargo, me parece una crítica sumamente injusta que no tiene mucho que ver con la realidad. Y eso no lo digo por pura retórica política, sino porque la realidad así lo demuestra. Basta echar un vistazo a los presupuestos que el Consell de Mallorca ha ido aprobando estos últimos años para darse cuenta de que toda nuestra acción política ha girado sobre un mismo eje: los servicios sociales.
Difícilmente se hubiera podido optar por otra vía en una etapa caracterizada por la crisis, en la que cientos de personas han visto disminuir sus rentas disponibles, han sido despedidos o han vivido la traumática experiencia de perder una propiedad a causa de la imposibilidad de hacer frente a los pagos. Como dije en mi primer discurso institucional como presidenta, de la crisis económica no se sale con individualismo, sino con solidaridad y generosidad. Solo con el esfuerzo de todos podremos superar la crisis, no mediante esfuerzos aislados o individuales. ¿Y qué podemos hacer desde las instituciones? Apoyar en la medida de nuestras posibilidades a las personas y a los colectivos con más dificultades. Y eso hemos hecho en el Consell.
El presupuesto del Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS), que es el organismo autónomo que gestiona las políticas de acción social de nuestra institución, no ha hecho más que crecer año tras año. Incluso, en su momento, se modificaron las previsiones presupuestarias para que todas las áreas renunciaran a una parte de sus recursos con la finalidad de que el IMAS contara con más medios a su disposición. Este ha sido un período de gobierno en el que el elemento más importante han sido las personas. Mucho más que las cuentas y los resultados. Y la prueba fehaciente está en el trabajo que se ha realizado en estos tres años y medio desde el IMAS.

"En una crisis económica el votante pide  gobiernos serios, rigurosos, cercanos y responsables”

Competencias en turismo. ¿Por qué no es bueno que las asuma el Consell?
Jamás hemos dicho desde el Consell que no fuera una alternativa positiva. De hecho, nos hemos reunido con el Govern cada vez que se nos ha convocado para discutir este tema, como también lo han hecho el resto de administraciones insulares. Otra cosa distinta es defender que hay que esperar el momento oportuno. Miren, en la anterior legislatura existía una Conselleria de Turisme en el Consell de Mallorca, y, por supuesto, también una consellera y toda una estructura política cuyo cometido era gestionar estas competencias. Solo había un problema, aunque bastante grave: esas competencias no existían. Como comenté al principio de esta entrevista, quienes entonces gobernaban el Consell habían entrado en la deriva de competir con el Govern para ver quién tenía más poder y más competencias. En el actual Consell no hemos querido entrar en ese juego. Si un día el Consell cuenta con un departamento de turismo ha de ser porque, en efecto, las competencias, o una parte de ellas al menos, hayan sido asumidas por la institución. Por otro lado, no renunciamos a asumir esa responsabilidad, ni mucho menos. Únicamente que para nosotros, en esta legislatura, han existido otras prioridades más urgentes. La primera de ellas, dedicar la mayor parte de nuestros recursos a servicios sociales y a los mallorquines con más necesidades; y la segunda, que el Consell dejara de ser una institución con sus números en rojo, incapaz de cumplir con los compromisos con sus acreedores.


En el Consell ya hemos tenido varias presidentas. ¿Por qué no sucede lo mismo con el Govern?
No lo sé, la verdad. Supongo que las circunstancias han ido por ese camino, pero, si he de serle sincera, pienso que se trata de un debate absolutamente superado. O que, al menos, deberíamos haber superado todos. Hombre o mujer, lo verdaderamente importante en un responsable político es que gestione sus competencias con sentido común y con ese ‘seny’ mallorquín que en según qué etapas tanto se ha echado a faltar. Estoy convencida de que un día, no sé cuándo, habrá una presidenta del Govern, y que también habrá un presidente del Consell de Mallorca. Forma parte de la dinámica natural de los acontecimientos. Y así hay que aceptarlo, con naturalidad, con espontaneidad, sin juzgar a los políticos por su género, sino por su eficacia, su seriedad y su honestidad. Eso es lo verdaderamente importante.

¿No cree que los partidos clásicos, como el PP o el PSOE, están perdiendo presencia y vigencia en el nuevo escenario político? ¿No deberían cambiar maneras, formas y caras para adaptarse a tiempos nuevos y distintos?
Los votantes son quienes, soberanamente y con total libertad, han de elegir quiénes han de asumir la responsabilidad de presidir cada una de las instituciones públicas y ejercer el derecho a la representación que confieren las normas democráticas. Aquello que el pueblo elige es la única elección válida y legítima, y en eso se basa nuestro sistema. A partir de ahí, cada formación política ha de ser capaz, por supuesto, de interpretar las nuevas reclamaciones y necesidades de los ciudadanos. Quien no lo haga corre el peligro de pagar esa negligencia en las urnas, tanto si es un partido clásico, como usted dice, u otros que han salido a la palestra hace menos tiempo. La clave reside en saber interpretar qué es lo que el elector nos pide, qué necesidades está expresando. En un momento como el actual, de crisis económica, creo que, ante todo, el votante pide gobiernos serios, rigurosos, cercanos y responsables. Y así es como la formación a la que represento ha intentado comportarse cuando ha tenido la responsabilidad de formar gobierno. En el Consell, como decía antes, se ha optado por construir una institución muy cercana a los ciudadanos que ha priorizado las necesidades de los hombres y mujeres de esta tierra. En este sentido, hemos intentado adaptarnos a ese clamor generalizado de todos los colectivos de la sociedad mallorquina, y si vuelven a confiar en nosotros, tras las próximas elecciones, así lo haremos nuevamente.    

No hay comentarios:

Publicar un comentario